Historia

El principio.

Todo empezó en el año 1988. Alberto Guillaume, sensible a la idea de contribuir al bienestar de las personas, fabrica una máquina capaz de eliminar los inestetismos cutáneos con suma suavidad, una gran novedad en aquel periodo. La división de dermatología de la Facultad de Medicina Tradicional China de Shangai la acoge tan bien que lo empuja a poner en marcha una nueva realidad empresarial, que en pocos años toma forma y logra que se hable de ella en varios países del mundo.
La entrada de Isabella Guillaume en la empresa, socióloga, ahora presidente, y de Marina Guillaume, abogado, ahora administradora delegada, aporta una nueva energía en el trabajo de Alberto.
Se bautiza a la empresa con un acrónimo que une firmemente al padre con sus hijas. Marina, Isabella y Alberto se convierten en Maya Beauty Engineering (MBE). Una realidad empresarial italiana bien integrada en el mercado internacional. Un grupo heterogéneo de cabezas, corazones e inagotables proyectos.

Hoy.

Maya Beauty Engineering ha sido uno de los primeros grupos italianos en producir tecnologías para la estética. Animada por la búsqueda de la eficacia, hasta el momento ha trabajado en el perfeccionamiento de la taquipercusión, la infusión de oxígeno, la conducción transepidérmica de principios activos, la Oxyendodermia® y la radiofrecuencia.
Pero no termina aquí. Con la intención de ampliar cada vez más su radio de acción, Maya firma también una línea de productos para el rostro y el cuerpo que presta una atención particular a la selección de las materias primas, a la composición y a la imagen. Destinada tanto al uso profesional como al uso domiciliario, es una creación que puede compararse con las de las mayores casas fabricantes de cosméticos.